La piscina de interior es la mejor apuesta para aprovechar los placeres del baño en todas las estaciones. La piscina de interior es también la estética de una superficie de agua integrada en el lugar de vida y un espacio de encuentro lúdico, de relajamiento y de salud. Bienestar y confort forman parte de una realización acertada de la piscina de interior.
En el lugar de instalación de la piscina, la higrometría ideal se sitúa entre el 60% y el 65%. Por debajo del 60%, el aire es demasiado seco y produce sensaciones de incomodidad al bañista al salir del agua. Por encima del 70%, el aire saturado en agua crea una atmósfera inconfortable.
Por lo tanto, la deshumidificación no es solamente necesaria para el confort sino que es primordial para la conservación del local en el que está situada la piscina. El aire demasiado cargado en agua favorece la formación de moho lo que provoca la degradación del local.
Instalar una piscina en un local supone el dominio de numerosos parámetros (ventilación, deshumidificación, calentamiento del aire y del agua, materiales, aislamiento...) Cuando decida instalar una piscina de interior, le recomendamos que acuda a profesionales (especialistas en piscinas, arquitectos). Estamos a su disposición para cualquier información.
Lo que hay que saber... Con el fin de limitar al máximo el fenómeno de evaporación, está altamente recomendado colocar una manta isotérmica o persiana enrollable sobre la piscina. Ésta permite realizar una economía de energía para el calentamiento del agua, del aire y la deshumidificación.
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